Con la llegada del verano, es momento de disfrutar con la mejor compañía en tu terraza. Para ello, es necesario que la prepares adecuadamente tras los duros meses de invierno.

Para dejar tu terraza impecable, el proceso consta de dos fases clave: una limpieza profunda para eliminar la suciedad incrustada y una correcta protección para que los materiales aguanten perfectos toda la temporada. ¿Quieres saber cómo hacerlo y qué productos necesitas?

En este artículo analizaremos el tratamiento adecuado para los diferentes tipos de suelo y te mostraremos los mejores productos para proteger cada uno de ellos, de manera que puedas adquirirlos rápidamente y centrarte en disfrutar del buen tiempo, la piscina y los amigos.

¡Empecemos!

¿Por qué debemos limpiar y proteger el suelo exterior?

Después del invierno y las intensas lluvias, las terrazas y suelos exteriores suelen acumular suciedad, moho, verdín y restos difíciles de eliminar con una simple manguera o escoba. Además, al estar expuestos a las inclemencias meteorológicas durante todo el año, los materiales sufren un desgaste natural.

Para mantener tu suelo como el primer día, te recomendamos tener en cuenta estos puntos clave:

  • La frecuencia ideal: Se recomienda realizar, al menos, 1 limpieza profunda al año, combinada con un tratamiento protector específico para el material. A esto debes sumarle un mantenimiento mínimo (mensual o semanal) para retirar el polvo y la suciedad superficial.
  • La herramienta clave: Si quieres dejar tu terraza lista sin dejarte la espalda, una hidrolimpiadora de agua a presión es tu mejor aliada. Permite limpiar en profundidad sin esfuerzo, eliminando barro, verdín y manchas incrustadas en pocos minutos.

En MAPULIM te recomendamos que utilices una de estas hidrolimpiadoras, con las que podrás eliminar la suciedad incrustada sin ningún tipo de esfuerzo:

Ya por último, desde MAPULIM te recomendamos que prestes especial atención a las juntas, ya que si se genera algún tipo de grieta, es probable que aparezcan hierbas o plantas que si no se eliminan a tiempo, pueden derivar en graves problemas en el futuro. En este artículo explicamos cómo limpiar las juntas del suelo de forma efectiva, y aquí puedes encontrar los productos limpia juntas específicos.

¿Qué tratamientos necesita cada tipo de suelo de exterior?

Una vez que el suelo está limpio (gracias a la hidrolimpiadora o a un limpiador base), llega el momento de protegerlo.

Como puedes imaginar, existe una gran cantidad de tipos de suelos de exterior para terrazas y bordes de piscina. Cada uno requiere un tratamiento específico que cuide su aspecto visual, respete su composición y evite un desgaste excesivo con el paso del tiempo. A continuación te exponemos los principales y sus mejores protectores:

Suelo de piedra y porosos

Los suelos de piedra, así como los suelos porosos, se caracterizan por ser una opción natural y con una gran resistencia. Algunas de sus principales características son:

  • Duraderos.
  • Fáciles de limpiar.
  • Bajo impacto ambiental.
  • No requieren de grandes esfuerzos para su mantenimiento.

Con respecto a su protección de cara al verano tras su limpieza, cuentan con dos opciones de acabado:

Mate efecto natural

Con el impermeabilizante para superficies porosas de Monestir podrás proteger el suelo de manchas de agua y de aceite, ya que cuenta con un gran poder de penetración ideal para impermeabilizar sin alterar el color ni el brillo del material, manteniendo su aspecto natural.

Consejo de uso: Agitar antes de usar y verter en un recipiente limpio para su aplicación.

Con brillo efecto mojado

Por otro lado, si quieres obtener un suelo con brillo y efecto mojado, te recomendamos que optes por Monestir Bellatrix. Este producto protege tus suelos contra todo tipo de manchas domésticas.

Monestir Bellatrix evita la aparición de eflorescencias salinas y manchas de humedad, además, se encarga de hidratar las piezas y dejar un tacto suave.

Suelos de terracotta y barro

La conservación de los suelos de terracotta y de barro es fundamental. Su mantenimiento es clave para que no se deterioren de manera prematura, especialmente ante los efectos de la humedad, que es la problemática principal de este tipo de suelos (causante de verdín, moho, fisuras o roturas).

Para sellar y proteger estas superficies tras su limpieza, puedes elegir también entre dos acabados:

Mate efecto natural

En este caso te recomendamos que utilices el protector antimanchas para suelos de terracota de Monestir. Está indicado para la protección de pavimentos sin alterar el tono, color ni brillo. Actúa como consolidante de los materiales evitando el envejecimiento y desgaste prematuro, además de evitar la aparición de eflorescencias salinas y ayudar a prevenir la rotura de la terracotta.

Con brillo efecto mojado

Si buscas resaltar la calidez del barro con un efecto mojado, te recomendamos el aceite protector antimanchas de Monestir, el cual proporciona una protección perfecta contra todo tipo de manchas domésticas.

Seca rápidamente, no huele y se puede aplicar tanto en interior como en exterior.

Suelo de pizarra

Al igual que ocurre con la piedra, la pizarra necesita un escudo. El Monestir Bellatrix también se puede emplear de forma excelente para la protección del suelo exterior de pizarra, ya que es capaz de proteger al material de las inclemencias meteorológicas, además de prevenir el desgaste y la descamación de las piezas.

Suelo de madera

Los suelos de madera natural en exterior (como la teca o el ipé) son especialmente delicados. A diferencia de los suelos de interior, en la terraza nunca deben aplicarse ceras ni barnices cerrados, ya que el sol y los cambios de temperatura harán que se cuarteen y se levanten rápidamente.

Para su correcto mantenimiento:

  • Realiza una limpieza suave con jabón neutro y agua. Si usas hidrolimpiadora, hazlo a baja presión y a cierta distancia para no astillar las fibras de la madera.
  • Una vez seco, nútrelos aplicando periódicamente aceites específicos para madera de exterior (como el aceite de teca o lasures a poro abierto). Esto evitará que la madera se reseque, pierda su color y se agriete por los rayos UV.

Suelo de gres cerámico y porcelánico

Protege los suelos cerámicos y porcelánicos del exterior de tu vivienda con el protector antisuciedad de Monestir. Se trata de un producto específico para suelos de cerámica, gres y porcelánicos de todo tipo.

Crea una barrera protectora que repele la suciedad y las manchas por lo que facilita enormemente la limpieza ordinaria. Además, crea un efecto mojado con brillo que perdura en el tiempo.

Preguntas para ti sobre el cuidado de suelos de exterior.

No. La limpieza es el primer paso y consiste en eliminar el barro, el verdín y la suciedad incrustada (idealmente con una hidrolimpiadora o un limpiador base). La protección es el segundo paso: consiste en aplicar un tratamiento específico (como impermeabilizantes o protectores antimanchas) sobre el suelo ya limpio y seco. Esto sella el poro, evita que la suciedad penetre y alarga la vida útil del material.
Lo ideal es realizar una limpieza profunda y aplicar el tratamiento protector, al menos, una vez al año. El mejor momento para hacerlo es en primavera, justo antes de empezar a darle un uso intensivo a la terraza, para que el suelo esté protegido frente al sol del verano, el cloro de la piscina o las manchas de las barbacoas.
Los barnices y ceras de interior crean una película cerrada sobre la superficie. Al estar expuestos al sol directo, la lluvia y los cambios bruscos de temperatura, esa película acaba cuarteándose, descascarillándose y arruinando el aspecto del suelo en pocas semanas. La madera de exterior necesita productos de “poro abierto”, como aceites específicos o lasures, que penetran en la madera, la nutren desde dentro y le permiten respirar.
El efecto natural protege tu suelo de manchas de agua o grasa sin alterar en absoluto el color, el tono ni el brillo original de la baldosa (queda mate). El efecto mojado, por el contrario, realza los colores naturales del material y le aporta un brillo característico, dando la sensación de que el suelo acaba de ser fregado permanentemente.
Sí, pero es muy importante ajustar la presión y la distancia según el material. En pavimentos duros como el gres porcelánico, la piedra o la pizarra, puedes usar mayor presión. Sin embargo, en superficies más porosas y delicadas como el barro antiguo o la madera, debes utilizar una presión baja y mantener la lanza a una distancia prudencial para no arrancar el material ni astillar las fibras.
El protector antimanchas crea una barrera que impide que la suciedad y los líquidos (como aceite, vino o grasa) penetren en el poro del suelo y se queden incrustados de forma permanente. Sin embargo, el polvo y la suciedad superficial seguirán cayendo sobre la terraza, por lo que deberás seguir realizando un mantenimiento habitual (barrer y fregar con agua y jabón neutro), aunque te resultará muchísimo más rápido y fácil que si el suelo no estuviera protegido.

Si tienes dudas con la utilización de uno u otro, o necesitas más información sobre alguno de ellos, puedes consultarnos cualquier duda a través de nuestra sección de contacto.